----
Querida soledad,
Espero que me abandones pronto. Te cargo desde el primer día que nos cruzamos. Me acompañas a todas horas. Entiendo que a alguna parte tenías que ir, pero es necesario que me sigas siempre?
Me despierto con pena, con ganas únicamente de que pasen las horas, minutos que se hacen eternos, una jornada interminable.
Esperaba perderte de vista pronto, pero por lo que veo me cogiste cariño. Día tras día me persigues, siempre la misma sensación. En el puente no me ayudas, todo el mundo hablando en noruego, como si ninguna otra lengua conociesen. Yo, que se supone que llegué para aprender, me paso la guardia enseñando a un Oficial que posiblemente (seguro) gana más de 10 veces lo que cobro yo.
Mi conciencia te dice que es todo temporal, pero sin embargo tú te niegas a dejarme escapar. Me presentaste a la desesperación, la cuál sinceramente no me aportó nada. Ahora solo me sale llorar en silencio, silencio invadido por vibraciones, movimiento provocado por la máquina al rugir.
Por fin un día menos. Quizás mañana te canses de mi. De momento, juntas pasamos esta experiencia. Espero y deseo no volver a coincidir.

a veces, se hecha en falta...
ResponderEliminar