jueves, 25 de julio de 2013

Maniobras

Navegando hacia Dinamarca, rumbo a un nuevo destino. Esta vez es Kalundburg, puerto de gaseros y cruceros principalmente. Nos espera allí nuestra siguiente carga, se trata de un par de cables que transportarán en un futuro gas. Sus dimensiones son considerables, de diámetro inesperado y peso total sobrepasando las 600 toneladas. Llevará unos días estibar todo a bordo, lo que significa fin de semana en tierra, tiempo para investigar un nuevo territorio y desconectar aunque solamente sea por unas horas... Pero antes a la guardía!

Rumbo 110. Brisa ligera, mar plana, temperatura moderada. Entre maniobra y maniobra va pasando el rato. Apuntamos posiciones, tomamos nota de cambios de rumbo, observamos... De repente, una mancha en el horizonte! El radar ya nos había avisado. Su tamaño aumenta con cada instante, lo más probable es que haya que actuar. Chequeamos. Efectivamente, se trata de un buque en vuelta encontrada. Su nombre, peculiar donde los haya, provoca no poder evitar preguntarse quien sería el armador, cuanto amaría aquel año. El "Superchampion 2004" navega rumbo a los Estados Unidos cargado hasta el límite. Seguimos su rastro, analizamos su ruta. Parece no tener intención de maniobrar.

Recibimos una llamada, por lo visto él también se preocupó. Sin embargo, su calado le restringe, la profunidad es suficiente, pero nosotros más pequeños.

Caemos unos grados a estribor. Nuevo rumbo confirmado. Vemos pasar al monstruo por babor. Quien iría a bordo? Cuanto tiempo llevarían allí metidos?

Pero atención! Otro barco por detrás, éste alcanzándonos poco a poco por la popa. Casi como algo planificado ve enseguida la situación, y como secuencia cronometrada, deja libre nuestra banda.

Lo que en minutos pudo convertirse en un drama, es ahora una simple narración, experiencia para sumar a las miles de anécdotas que recordaremos.

El mar es inmenso, pero rutas hay las que hay. No quedan destinos por descubrir ni navegaciones sin algún acontecimiento. La gracia, tanto en el barco como en la vida, está en encontrar el equilibrio entre el camino y los obstáculos, disfrutar de cada situación aprendendiendo de cada decisión o movimiento.

viernes, 19 de julio de 2013

Navegando

Curioso cuando despiertas y no sabes muy bien porque pero te sientes mejor. Hoy así ha empezado mi día.

En el teléfono tenía noticias de amigos queridos. Recibirlas me ha hecho darme cuenta de que muchísima gente me tiene presente, me cuida desde lejos y se preocupa por mi. A veces estando embarcada una inevitablemente descontecta de lo externo, volviéndose totalmente ignorante de lo que verdaderamente acontece en su entorno lejano. Los problemas internos pasan a invadirte, haciéndote creer que solamente existe esa realidad temporal.

Hoy estoy feliz. Ya no son 20 días sino 19. Tengo fuerzas para continuar. En el puente un ratito de soledad, esta vez deseada. Yo, el barco y el mar. 

Rumbo a Kristiansund, el horizonte se dibuja como una fina línea plateada. Los rayos del sol apenas consiguen traspasar  la infinita manta de nubes en el cielo. El viento tímidamente se hace notar por el costado de babor.

Momento de paz esperado. No se cuanto durará, por lo que me apresuro a plasmarlo en estas palabras. Sensaciones que quedarán en la memoria para ser recordadas cuando por enésima vez me pregunte... Y tú, qué haces con tu carrera?

Gracias por esos mensajes desinteresados de aquellos que me quieren, me recuerdan, con quienes he compartido, comparto o compartiré momentos a bordo o en tierra.

Gracias por esta dosis de energía que llegó en el momento preciso.

Porque de vez en cuando es mejor disfrutar del momento que pararse a pensar. Hoy, aquí, ahora.

miércoles, 10 de julio de 2013

Soledad

Ante todo tranquilidad, es solamente una carta, no un drama, situaciones de las que se aprende, pero punto

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Querida soledad,

Espero que me abandones pronto. Te cargo desde el primer día que nos cruzamos. Me acompañas a todas horas. Entiendo que a alguna parte tenías que ir, pero es necesario que me sigas siempre?

Me despierto con pena, con ganas únicamente de que pasen las horas, minutos que se hacen eternos, una jornada interminable.

Esperaba perderte de vista pronto, pero por lo que veo me cogiste cariño. Día tras día me persigues, siempre la misma sensación. En el puente no me ayudas, todo el mundo hablando en noruego, como si ninguna otra lengua conociesen. Yo, que se supone que llegué para aprender, me paso la guardia enseñando a un Oficial que posiblemente (seguro) gana más de 10 veces lo que cobro yo. 

Mi conciencia te dice que es todo temporal, pero sin embargo tú te niegas a dejarme escapar. Me presentaste a la desesperación, la cuál sinceramente no me aportó nada. Ahora solo me sale llorar en silencio, silencio invadido por vibraciones, movimiento provocado por la máquina al rugir.

Por fin un día menos. Quizás mañana te canses de mi. De momento, juntas pasamos esta experiencia. Espero y deseo no volver a coincidir.

miércoles, 3 de julio de 2013

Error Humano


0600: inicio de la guardia.

Hoy el ambiente está raro, toca cambio de tripulación. Hace ya 3 días que partimos de Bergen con la tercera pieza, y última, que instalaremos en este proyecto(1). La idea inicial era hacer todo cuanto antes, para así poder comenzar el siguiente trabajo, mucho más atractivo a mi parecer, ya que supone más días de navegación, visita a Dinamarca, carga en puerto 2-3 días y rumbo a latitudes polares. Sin embargo, aquí estamos, estáticos en algún punto del mar del Norte (2).

El parte hasta día de hoy no ha sido favorable. Lo que suponía unas horas parece hacerse eterno. Se respira inquietud entre el personal. Hicieron y pesaron sus maletas ayer, confiando dejar el barco en no más de 24 horas. Esta situación también les afecta, el helicóptero que debe recogerlos para trasladarlos hasta el aeropuerto está siempre condicionado por la meteorología y el estado de la mar. Como dice el primer oficial: “High waves + strong wind + fog = NO helicopter”

Para mi nada de esto supone un gran dilema, me queda laaaargo y tendido dentro de esta fábrica de billetes, sin embargo, para aquellos que ya se habían imaginado en sus jardines bajo el sol... Llevan horas y horas haciendo conjeturas, quejándose, lamentándose… Que horror! Están insoportables, negativos, excitados! Como un millón de hormigas cuando les cortas el camino y pierden la orientación, volviéndose incapaces de proseguir la ruta que llevan haciendo día tras día (3).

Si por ellos fuese ya estaríamos en puerto. Pero no es decisión solamente de uno, el cliente prefiere esperar, los ingenieros también, y entre unos y otros van pasando las horas, y aquí seguimos, cada vez con la paciencia más cerca de sus límites.

En parte deseo que finalmente vayamos a puerto, abortemos por el momento la espera para instalar la pieza, y estos histéricos puedan marcharse a sus  tan deseados hogares. En el puente, el Oficial de Guardia está de los nervios. Resulta muy difícil trabajar con alguien que tiene su cuerpo en el barco pero su cabeza en alguna barbacoa veraniega, entre amigos y diversión. No escucha, no atiende, dejó la eficiencia y el saber estar en su cama esta mañana. Hoy es un hombre estresado, incapaz de ver más allá, blanco perfecto para cometer cualquier paso en falso, más preocupado por lo que acontecerá que por lo presente, aquí cada minuto cuenta. El mar está subiendo, el viento también, los dgps han fallado un par de veces…

Sin embargo, a pesar de todo lo que corre por su cabeza, todavía le quedan fuerzas para darme alguna que otra charla de las suyas. Lo curioso? Hoy me habla del error humano, de lo que un marino debe hacer, tener en cuenta, sentir, vivir, anteponerse…

A mi querido Oficial: espero que hoy no tenga el placer de ver un ejemplo práctico de tu sabios consejos. 

Cierra la boca, así no entran moscas.




(1)    Se trata de una estructura de unas 280 toneladas que irá fija al suelo marino. 
(2)    Aclaración para los que más adelante preguntarán. La profunidad aquí es de unos 390 metros, por lo que no es viable estar fondeados. Mantenemos una posición fija mediante el sistema de posicionamiento dinámico. La hélices y el timón trabajan constantemente contra las fuerzas externas provocadas por el viento, las corrientes… 
(3)    No lo neguemos… Todos en algún momento de nuestra infancia jugamos en el patio del colegio a molestar a aquellas pobres hormigas que lo único que pretendían era hacer su trabajo mientras nosotros las atemorizábamos.